Esteban Sehinkman » Músico
10/05/07
En sexteto y en busca del equilibrio
César Pradines / La Nación

La vitalidad de una forma artística muchas veces se mide por la existencia de desacuerdo y discrepancia, por la existencia de un clima en donde es posible, por ejemplo, tanto defender la mirada clásica en la interpretación de un material de standards como cuestionarla por el genuino deseo de hacer música original.

En el caso del pianista Esteban Sehinkman, parece haber logrado un equilibrio entre ambos mundos. Sin apartarse de su deseo de hacer música original, sus composiciones tienen una contundencia que se asocia más a los standards que al llamado jazz experimental.

"Intento tener un vocabulario permeable a la actualidad. Trato de llevar a mi música un lenguaje amplio", expresó el pianista, que presentará hoy su segundo disco, Búfalo , en sexteto con Juan Suárez en trompeta, Ramiro Flores y Carlos Michelini en saxos, Mariano Sívori en contrabajo y Pablo Bendov en batería.

Se podría decir que su despertar musical fue a los 15 años, cuando comenzó a estudiar piano clásico con Susana Spadini. "Venía tocando en un grupo de rock. Hasta que empecé a tomar clases y me llegó una información muy importante", expresó él, que tiene tanto cuidado en elegir las palabras como elige las armonías de sus composiciones.

"De ahí pasé a la Escuela de Avellaneda , donde me recibí en especialización en jazz. Trabajaba vendiendo viajes de egresados, iba a Bariloche y Carlos Paz, hasta que decidí a ir a Berklee. Fue ahí donde pude ordenar toda la información", recordó el músico, que comenzó a trabajar con un cantante de Chicago, Steve Evans, compañero de clases y que lo convenció, al terminar sus estudios en Boston, de viajar a Chicago para trabajar.

"Llegué tres días antes del atentado a las Torres y todas las gestiones con los extranjeros se complicaron. Eso me hizo perder bastante energía; sin embargo, pude trabajar con continuidad y hasta formar mi quinteto, con el cual grabé La espuma de los días (editado aquí, por BAU Records)." Tras tres años en Boston y dos en Chicago, decidió volver a ver qué ocurría en Buenos Aires.

El estilo de Sehinkman tiene un fuerte componente reflexivo que, sin llegar a una permanente introspección, le da un vuelo calmo y una suerte de economía muy beneficiosa a la de hora de componer. "Intento que mi música sea concreta; no me gustan esas transiciones forzadas, me suenan a simple maquillaje", señaló.

Búfalo es un trabajo que contiene composiciones de hace dos años (concretamente, el disco fue grabado a mediados del año último) en las que el pianista primero armó la estructura para luego desarrollar el trabajo de la sonoridad. El sexteto con el cual se presentará tiene bastante que ver con que el equilibrio en las formas se traslade al sonido. En efecto, los vientos tienen por un lado a un lírico, Juan Suárez, en tanto que Flores y Michelini tienen un lado fuertemente rítmico junto con un estilo agresivo.

Respecto de sus influencias, Sehinkman contó que escucha a Kenny Werner, una suerte de gurú jazzístico. "Tiene un gran respeto por la frescura de las ideas, es uno de los que más me atraen por su forma nada ortodoxa de interpretar y componer. Siempre hay una estimulante apertura en su música."


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